Por Antonio Mazón Robau
“Ninguna mujer en el mundo ha sido más reconocible.
Cuando nos dejó, en 1962, había logrado la inmortalidad”.
(Tony Curtis)
Nacida en Los Ángeles, California, en 1926, y fallecida el 5 de agosto de 1962 en Hollywood, Norma Jean Baker, conocida en el mundo del espectáculo como Marilyn Monroe, fue sin lugar a dudas uno de los iconos más representativos de mediados de siglo y una de las más famosas divas -tal vez la última- de los años dorados de Hollywood.

La cinemateca exhibe en agosto el Ciclo 'Marilyn, el Mito', dedicado a Marilyn Monroe
Dueña de un magnetismo animal, una suerte de avasalladorsex-appeal, Marilyn intervino en muchos filmes, con frecuencia mediocres, los que no obstante resultaban gratos por el solo hecho de su presencia que se imponía por encima del personaje, sin dejar por ello de servir a éste. No solo fue una star, sino también una buena actriz, cualidad que tardaría en ser reconocida por los críticos y sus compañeros de trabajo.
La vida de Marilyn estuvo marcada por la tragedia desde sus inicios. Recién nacida, su padre abandonó a la madre y ésta fue recluida en un manicomio. Fue violada a los nueve años y vivió con varias familias que la adoptaron. Luego se casaría, presionada por una tía, divorciándose cuatro años más tarde, siendo sus esposos posteriores el pelotero Joe Di Maggio y el dramaturgo Arthur Miller. Una vida, a pesar de la fama y el dinero, marcada por la soledad y la sensación de desamparo.

Algunos prefieren quemarse
Groucho Marx descubrió a Marilyn como actriz, al otorgarle un pequeño papel en Amor en conserva (Love Happy). El director Joseph L. Mankiewicz le otorgaría un pequeño papel en La Malvada, y John Huston la seleccionaría, poco después, para su filme Mientras la ciudad duerme. Así se inició la carrera de quien, en pocos años, llegaría a ser la indiscutible reina de Hollywood con filmes como La adorable pecadora, El mundo de la fantasía, Algunos prefieren quemarse, Nunca fui santa y El príncipe y la corista.
A raíz de su misteriosa muerte, provocada al parecer por una sobredosis de barbitúricos, Marilyn Monroe se convirtió en una leyenda que dura hasta nuestros días. Cientos de artículos sobre su vida, decenas de biografías y libros, varios documentales, poemas –como el de Ernesto Cardenal– o canciones –Candle in the wind de Elton John– affiches, t-shirts... Cincuenta años después se cuestiona aún la causa de su muerte, y se menciona su relación sentimental con John F. y Bob Kennedy. Y su presencia conserva idéntica vigencia.
Al margen de factores extra artísticos, y analizando su trayectoria interpretativa, debe concluirse que Monroe pasó de ser una hermosa figura decorativa a una interesante actriz con indudables dotes, especialmente para la comedia.
Les presentamos en el cincuentenario del fallecimiento de Marilyn esta retrospectiva, la mayor organizada por la Cinemateca de Cuba en su historia, protagonizada por la hermosa e inolvidable rubia, uno de los grandes mitos del cine de todos los tiempos. Incluye 27 títulos en total, 23 filmes, dos documentales y dos filmes que le rinden homenaje.













