Recordando a Deborah Kerr

Comentario

Nacida en Escocia el 30 de septiembre de 1921 bajo el nombre de Deborah Jane Kerr-Trimmer, la famosa actriz Deborah Kerr desde muy pequeña fue tímida e insegura, por lo cual recurrió a la actuación para expresar sus sentimientos. Así, inició una carrera teatral en el Open Air Theatre y en el Oxford Repertory Company entre los años 1939 y 1943.

Una tía de Kerr, estrella de la radio, habló con un productor de cine que le permitió a la actriz debutar en la pantalla grande con el filme Major Barbara (1941), según Bernard Shaw, y luego interpretaría Love on the Dole (1941). Muy pronto se convirtió en toda una estrella del cine británico, con su interpretación de tres personajes en Vida y muerte del coronel Blimp (1943) y el personaje protagónico de Narciso negro (1947). En este año ella se trasladó a Hollywood y fue contratada por la MGM a través de la cual obtendría éxitos con filmes como Mercaderes de ilusiones (1947) y Quo Vadis (1951).

 

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Deborah Kerr en la cinta De aquí a la eternidad (1953), de Fred Zinnemann

Mujer con clase, delicada y bella, y excelente actriz, a Kerr solo le ofrecían por lo general papeles de refinada dama inglesa, razón por la cual insistió en conseguir el rol de la adúltera en el que sería un renombrado filme de los años cincuenta, De aquí a la eternidad (1953). Lo logró, consiguió su segunda nominación al Oscar, y a partir de entonces le dio un nuevo giro a su carrera con papeles diferentes.

Otro momento importante de su trayectoria fue Te y simpatía, que le permitió alcanzar enorme éxito durante sus representaciones en Broadway, papel que también representaría en el filme de 1956, año trascendental en su carrera en el que también personificó a la institutriz Anna en uno de sus más recordados filmes, El rey y yo. Pero excelentes también fueron sus actuaciones en otras cintas del período: El cielo fue testigo, Algo para recordar (1957), Mesas separadas (1958), Tres vidas errantes (1960) y Los inocentes (1961). 

A partir de 1968 Kerr se distanciaría del cine y en las siguientes décadas solo haría teatro y televisión, rodando sus últimos filmes en 1985 y 1986.  

Kerr, recordada actriz que homenajeamos en la Cinemateca de Cuba durante este mes, recibió durante su carrera seis nominaciones al Oscar sin obtenerlo, pero en 1994 la Academia le otorgó durante la ceremonia de ese año un Oscar honorífico y los asistentes le dieron una estruendosa ovación que aún se recuerda. Otras distinciones recibidas fueron dos Globos de Oro, uno honorífico y otro por El rey y yo, 4 candidaturas para el premio BAFTA y un premio BAFTA honorífico en 1991, y entre otros, el trofeo que recibiera por toda su carrera en el festival de Cannes de 1984.

(11-17/06/2015)