Cine cubano en México, Perú y Brasil

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Veinte documentales de Cuba, Haití, Nicaragua, Colombia, Estados Unidos y Trinidad y Tobago conformarán la Muestra Itinerante de Cine del Caribe, en el contexto del XX Festival Afrocaribeño, que se celebrará del 14 al 16 de agosto en Veracruz, México.

Entre los participantes se encuentra el cineasta cubano Rigoberto López, presidente de la Muestra y cuyo documental Yo soy del son a la salsa, recorrido por la música afrocubana, se podrá disfrutar en esta exposición.

Las ponencias que forman parte del evento contarán con la presencia también de Arnold Antonin, uno de los directores de cine haitiano más reconocidos y del fotígrafo dominicano, Polibio Díaz, cuya obra desarrolla una reflexión sobre el mulato y la negritud en el Caribe.

La obra del siglo compite en Lima y Venecia en Gramado

Dos de los mayores, más antiguos y respetados festivales de América Latina, los de Lima (Perú) y Gramado (Brasil) incluyen en sus nóminas respectivas dos producciones del cine cubano independiente: La obra del siglo, de Carlos M. Quintela, y Venecia, de Enrique (Kike) Álvarez, ambas con un notable recorrido por festivales internacionales.

La obra del siglo, de Carlos M. Quintela es seguramente la película cubana más significativa de 2015 desde que ganó uno de los premios máximos en el festival de Rotterdam y luego fue elegida para inaugurar la Muestra Joven del ICAIC. Más tarde, ha sido seleccionada, y a veces premiada, en decenas de festivales internacionales en Estados Unidos, Argentina, España, Polonia, Rusia, Japón, Alemania e Israel.

Segundo filme de Machado Quintela, quien debutó con la muy polémica La piscina, hace tres años, luego de graduarse como director en la Facultad Arte de los Medios de Comunicación Audiovisuales (FAMCA) y como guionista en la Escuela Internacional de Cine y Televisión de San Antonio de los Baños, La obra del siglo llega ahora a una edición del Festival de Lima marcada por el homenaje a los esposos mexicanos Arturo Ripstein y Paz Alicia Garciadiego, que trabajaron juntos –él como director y ella de guionista– en películas imprescindibles como El coronel no tiene quien le escriba y Profundo carmesí.

Además, La obra del siglo tiene el reto de atraer la atención de públicos y jurados en medio de una compleja competencia donde destacan la argentina Paulina (Santiago Mitre), la chilena El club (Pablo Larraín), la celebrada ópera prima guatemalteca Ixcanul (Jayro Bustamante) y la brasileña La casa grande (Felipe Barbosa), entre otras.

Por otra parte, Venecia representa la renovación total de un cineasta cubano que debutó en los años noventa con La ola. Kike Álvarez ha entregado una película singular, e intimista, que se las arregla para expresar un mundo de ideas sobre las esperanzas y frustraciones de los cubanos, sobre todo de las cubanas, de a pie, en este mismo instante.

Venecia concursa en Gramado, el mayor evento del séptimo arte en Brasil, que este año llegó a su 43 edición y que concede los premios Kikito a la mejor película latinoamericana y a los mejores largometraje y cortometraje brasileños. En la edición de este año concursan siete filmes latinoamericanos en la categoría de mejor extranjero.

Premiada en el festival de Guadalajara, y elegida por eventos hiperselectivos como el que acontece en Toronto todos los años, Venecia tiene que vérselas en competencia con la mexicana En la Estancia, la uruguaya Zanahoria, la colombiana Ella, la costarricense Presos, la ecuatoriana Ochentaisiete y la argentina La Salada, de Juan Martín Hsu.

Con información de Cibercuba

(13-19/ 08/ 2015)