Diosas para un final

Como parte del ciclo vital la muerte es el fin de un camino, el cual la humanidad ha venerado, ha especulado sobre el mismo o se ha negado a reconocerlo como una fase, quizás la más triste no siempre para los que parten sino para los que quedan.

Latinoamérica como región posee lugares donde la muerte, o el paso hacia ella, está más ligada culturalmente al diario. Uno de ellos es México; con su majestuosa celebración del Día de los Muertos, este país ha entrado en parte del imaginario cultural como civilización que respeta venerablemente la muerte. ¿Pero qué pasa detrás de todo el desfile, detrás de todas las catrinas? ¿Qué les sucede a los seres humanos en vida común cuando atraviesan este camino?

Esa es una de las interrogantes que intenta responder el documental El ocaso de las diosas, dirigido por Carlos Mignon y ganador por México de la quinta edición de docTV Latinoamérica.

Dos hermanas con sensibilidades especiales para el arte: la música y la pintura, conviven juntas al final de la vida de una de ellas, quien está enferma de cáncer.

Elige, Mignon, para (re)crear la rutina de ambas, una cámara que alterna entre la distante observación y la denuncia de sus vidas. En ese sentido nunca se desequilibra la (re)presentación de estos dos personajes, pues a pesar del triste final que le depara a una de ellas con el fin de su vida, ambas tienen conflictos que son igualmente mostrados en pantalla.

A pesar de la inherente tristeza que posee el material, queda expresamente declarado que una de sus protagonistas ha decidido vivir hasta el último momento feliz, por lo cual el documentalista escoge registrar esta etapa de su vida desde el mismo diario, mezclando grandes reflexiones con encuentros y conversaciones casuales.

En El ocaso… el pasado está presente en los videos familiares. Este no es el primer documental de esta edición de docTV que utiliza el recurso audiovisual y aunque parezca una simple revisión de lo pasado desde la intimidad de cada personaje escogido. Se esconde detrás de este método la naturalización que ha tenido lo audiovisual al interior de la vida de los seres humanos, aportando a la perpetuidad del recuerdo, ya no solo con la fotografía fija sino con el video.

En este caso Mignon utiliza además estos videos familiares para remarcar tradiciones como la navidad, que en esta familia compuesta por las dos hermanas, no se hicieron por un tiempo.

El ocaso de las diosas se impregna de esa melancolía que cargan sus personajes. Y es precisamente eso lo que intenta recalcar el documental, que aunque sus dos personajes se encuentren en el final de una etapa son diosas cada una con su propio panteón.

(20-26/ 10/ 2016)