Fernando Pérez rueda Insumisa en los alrededores de La Habana

Reportaje

Autores: 

Foto: Jaime Prendes

Desde el cuatro de julio se rueda, en los alrededores de la capital, Insumisa, el nuevo filme de Fernando Pérez, el autor de Clandestinos y Suite Habana, quien codirige con Laura Hunter, una joven intelectual suiza que escribió el guion y se lo propuso al realizador cubano más importante de los últimos treinta años.

Insumisa también se relaciona con el biopic, o filme biográfico, en tanto se cuenta parte de la historia de un personaje real llamado Enriqueta Faber, la primera mujer que ejerció la medicina en Cuba, aunque fuera haciéndose pasar por hombre.

Disfrazada de doctor Faber, la suiza Enriqueta se llegó a casar, en la villa primada de Baracoa, con una mujer, Juana de León, y luego de algunos años se descubrió su verdadera identidad, fue encarcelada y después deportada a Nueva Orleans.

El nuevo filme se rueda en los alrededores de la capital, en un diámetro que incluye, entre cincuenta y tantas locaciones, Puerto Escondido y Angerona, Regla, Jaruco y Guanabacoa. Por problemas de producción se están rodando aquí acontecimientos y conflictos que realmente ocurrieron en la zona de Baracoa, pero fue imposible rodar en aquellas localidades tan distantes.

Con una sensación de calor superior a los cuarenta grados, en las verdes inmediaciones de Guanabacoa, Cubacine se acercó al rodaje el día en que la numerosa tropa rodaba en la villa natal de Fernando Pérez. A lo largo de todo el día se filmaban los interiores y exteriores de la boda entre los protagonistas Enrique Faber y Juana de León, encarnados respectivamente por la francesa SylvieTestud y la cubana Jenny Soria.

Los exteriores de la iglesia donde ocurre el casamiento se rodaron en la mañana, en la localidad de Peñalver, donde existe una pequeña iglesia, con una explanada delante, mientras que los interiores se ambientaron en la Ermita de Potosí, dentro del Cementerio Viejo de Guanabacoa, donde muchas lápidas muestran fechas de nacimiento y muerte también en el siglo XIX.

Además del muy amplio equipo técnico-artístico, a pesar de una protagonista que habla poco español, del calor sofocante y de la tensión que ocasiona siempre la recreación del pretérito histórico, el rodaje transcurría con absoluta agilidad y conocimiento de causa, por parte de todos y cada uno, de las funciones a desempeñar.

En la escena del exterior de la iglesia, unos rancheadores llegan, cuando concluye la ceremonia, con las cabezas cortadas de unos esclavos en las puntas de sus varas, para tratar de intimidar a Enrique por sus ideas antiesclavistas. 

Porque la protagonista era una mujer adelantada a su época, una transgresora, muy parecida a los protagonistas de filmes anteriores de Fernando Pérez como Clandestinos, Hello, Hemingway, Madagascar, y José Martí, el ojo del canario, entre otros.

Insumisa le da continuidad a una de las filmografías más coherentemente autorales del cine cubano.