Acotaciones sobre género en la Muestra
Mayle González Mirabal
Danae Diéguez es profesora de la Facultad de Medios Audiovisuales del Instituto Superior de Arte y especialista para la Oficina de Creación Artística del Instituto Cubano del Arte e Industria Cinematográficos. Coordina además los eventos teóricos de la Muestra de Nuevos Realizadores, y por segunda vez es invitada a la Muestra Temática del Cine Pobre de Humberto Solás como moderadora de las mesas de discusión que tratan temáticas de género. Sobre sus impresiones acerca de estos debates, nos comentó: «La Muestra nos acerca un poco más al trabajo de los cineastas, porque propicia el encuentro con ellos para analizar sus obras de manera conjunta. Compartir con especialistas y críticos les permite, a su vez, aclarar conceptos, revisar enfoques, perfilar lenguajes».
Por segunda vez se incluye el género como una de las prioridades. ¿Será este tema una constante?
Intentar decir que vas a trabajar solamente un tema cuando la mayoría de las cosas se construyen a partir de la distribución de los roles de género, es limitar los propios debates. En Cuba, salvando algunos espacios, seguimos haciendo un audiovisual con patrones hegemónicos de poder, donde se encuentra y se descubre el sesgo patriarcal constantemente. El género es, por tanto, una necesidad que se impone.
Este año, por ejemplo, las mesas se vincularon con los temas de VIH sida, violencia y masculinidad. Esto es muy importante, pues casi nunca se analizan las intersecciones entre género y VIH, y su división es inadmisible. En cuanto a violencia, es una de las categorías que se necesitan transversalizar, porque es inherente, a veces sin que reparemos en ella, a toda exclusión humana; y las masculinidades es un asunto que en Cuba no ha sido suficientemente tratado por los estudios de género.
Pero es la obra artística, en definitiva, la principal preocupación de este festival. ¿Cómo se proponen mostrar esa constancia a niveles que superen la discusión y el análisis de los materiales?
Como categoría seleccionada en ambas Muestras nos ha permitido compartir más de cerca con los realizadores, específicamente con los que participan en el taller de guiones. Y nos complace muchísimo que algunos de los que se presentaron el año pasado, preocupados por contar sus historias con un lenguaje menos sexista, ya tienen los guiones en proceso de producción.
Uno de los objetivos de estas mesas es incentivar la creación evitando los estereotipos que aparecen en relación con lo que significa ser hombre o mujer. Si se logra al menos con uno, dos o tres de ellos, ya es muy importante. Y la Muestra Temática lo propicia al facilitar una semana para pensar y discutir sobre este asunto. Lo que aquí sucede pasa, inevitablemente, a formar parte de la experiencia de investigadores y cineastas».
¿De qué manera hacen coincidir entonces los intereses de ustedes como especialistas con los de los realizadores que participan en las mesas de debate?
Lo que pretendemos es devolver sus obras al diálogo. Nuestro interés es apoyarlos para comprender mejor los mismos fenómenos que tratan. Establecer esas conexiones es muy provechoso, pues estamos hablando de realizadores, de creadores, a los que puede resultarles de gran utilidad reconocer sus principales debilidades a la hora de enfocar las miradas. |