El huésped

A 55 años de El huésped, reencuentro con el cine de Eduardo Manet

Lun, 02/08/2021

El huésped (1966) es el tercer largometraje de Eduardo Manet (Santiago de Cuba, 1930). Narrador, dramaturgo y crítico de cine, Manet había realizado Tránsito (1964) y el exitoso Un día en el solar (1965), a partir de un ballet de Alberto Alonso, inspirado en el cine de Stanley Donen y Gene Kelly (Un día en Nueva York, 1949, y Cantando bajo la lluvia, 1952), primer musical y primer filme a color del ICAIC.

Asimismo, tenía en su haber El negro y La santa (1960), Napoleón gratis (1961), En el club (1962), Portocarrero (1963), Show (1964), Salinas (1967) y Alicia (1968). Dirigió junto con el dominicano Óscar Torres Realengo 18, con guion de este último a partir de la obra homónima de Pablo de la Torriente Brau, y fue asistente del francés Chris Marker en el documental Cuba sí (1961).

Luego de residir en Francia y Roma desde 1952 ―donde estudió Teatro y era miembro de la compañía de mimos de Jacques Lecoq―, Manet regresó a Cuba en 1960 para presidir el jurado de Teatro del primer Premio Casa de las Américas, que ganó Santa Juana de América, del argentino Andrés Lizárraga. Le propusieron dirigir la obra en el Teatro Nacional, y luego del éxito y la gira por el país, fundar el Conjunto Dramático Nacional, con jóvenes actores como José Antonio Rodríguez, Asenneh Rodríguez, Carlos Ruiz de la Tejera, Adolfo Llauradó y Alicia Bustamante.

“El Conjunto funcionó muy bien. Pero mi pasión siempre era el cine. Entonces Alfredo Guevara me propuso trabajar en el Icaic. Y renuncié a la dirección del Conjunto, creo que en 1965, para consagrarme al cine. Empecé como director del equipo de guiones y director de la revista Cine Cubano. Así hice el corto El negro…, que ganó el gran premio en el Festival de Londres en 1961”, contó en entrevista a Carlos Espinosa Domínguez, quien ha recogido las críticas de cine publicadas por Manet para Cine cubano y Granma en Con ojos de espectador (Ediciones ICAIC, 2018) y El espejo pintado (Ediciones Oriente, 2017).

A partir del argumento de los entonces jóvenes autores Rebeca Chávez, Madelaine Santa Cruz y Raúl Pomares, Eduardo y Julio García Espinosa concibieron el guion de El huésped, “comedia dramática”, como la llamara el propio director: “Aunque en realidad, todas las clasificaciones son traicioneras. Podríamos decir mejor: una cinta en la que hay momentos alegres y momentos menos alegres. El cine se libera cada día más de prejuicios heredados de la literatura y admite, cada vez menos, las palabras que tienden a engavetarlo”, contó. “Su hilo narrativo ―añadió― ofrecía posibilidades para una película capaz de ser recibida por el público con la simplicidad de una novela radial (…) Creo que el guion, escrito por Julio García Espinosa y por mí mismo, conservó esos puntos iniciales sin alejarse demasiado de la sencillez inicial del argumento”, aseguró Manet.

La sinopsis ―ese argumento sencillo del que hablaba Manet― es la siguiente: Una mañana de invierno de 1963, llega a Gibara, pueblo costero en el oriente de Cuba, hoy provincia Holguín, un capitán de la Aviación Civil. Un chofer de taxi lo lleva a la casa de huéspedes de Elena, dama perteneciente a la antigua burguesía local. Al principio, Elena y los huéspedes del lugar tratan con frialdad al recién llegado, pero al conocer que se trata de un capitán de la Aviación Civil Norteamericana (que llegó a Cuba para el intercambio de medicinas contra invasores de Playa Girón) la situación cambia. Un idilio fulgurante comienza entre Elena y el capitán, pero el final será imprevisto para todos.

El filme ―según Manet― fue pensado por García Espinosa y él para la actriz Raquel Revuelta. “Era una mujer lindísima y una de las voces más bellas de la radio cubana”, dijo. Acompañó a Raquel, a solicitud suya, Enrique Almirante. Además “Luisa María Güell, que cantaba en italiano y en español Non ho l'età, era la diva absoluta de la juventud y también de algunos viejos. Haydú [Jorge] y yo hicimos muchas pruebas con chicas de todo tipo. Escogimos a Luisa María porque me gustaba su manera de ser y de cantar. Haydú veía sobre todo la calidad de su piel. Él había sido un fotógrafo estrella de la burguesía cubana y había fotografiado muchas quinceañeras pertenecientes a la aristocracia. Con Luisa María teníamos un triángulo de estrellas”. En el elenco vemos también a Laura Zarrabeitía, Lázaro Gordillo, Amelia Pita, Dania Miró, José A. Insúa, Saturno Miguel, Juana Albuquerque, José Robles, Rafael Sosa, Fausto Pinelo y Manuel Pereiro.

Con producción de Raúl Canosa, fotografía de Jorge Haydú, edición de Nelson Rodríguez, música de Tony Taño y sonido de Eugenio Vesa, El huésped viene a iniciar, además ―de manera significativa, por el elenco y el equipo―, una serie de abordajes fílmicos a Gibara, que la convierten en uno de los sitios más cartografiados por el cine cubano después de La Habana, potenciado a partir del Festival de Cine Pobre, hoy Festival Internacional de Cine de Gibara, creado por Humberto Solás en 2003. “Vino entonces el dónde filmar la película (no sé si estaba en el guion, no tengo el menor recuerdo). Si no estaba, fue Jorge Haydú quien escogió el sitio, con su sentido de buen fotógrafo que adoraba los claroscuros, en recuerdo del cine expresionista alemán”.

Ante la pregunta “¿Por qué Gibara?” diría Manet en una entrevista para Cine cubano en 1966: “Porque es uno de los lugares más lindos de Cuba. Y uno de los más extraños: lo español ―podría decir: lo europeo― está muy presente en algunos rincones. Gibara posee una cualidad impresionante: cautiva. Por ejemplo, como es normal, los tres o cuatro primeros días de nuestra llegada fueron difíciles para algunos compañeros del equipo: extrañaban La Habana, el movimiento de la ciudad, la familia… Al final de la película sucedió algo curioso: todos sentíamos dejar un lugar que se nos hacía muy querido”.

Desde Tránsito, Manet venía abordando temas que le interesaban y que exploraría en este filme: la persistencia de lo “viejo” dentro de lo “nuevo”, la inadaptación de los individuos que rehúyen la realidad, la posibilidad de ironizar sobre algunos sentimientos burgueses y el concepto mágico del romanticismo. “En El huésped, contaba, además, con un buen guion, sin ser genial. Me interesaba transmitir esa vida de provincia que no conocía (soy un hombre de capitales), y psicológicamente me interesaban las dos parejas: los jóvenes y los viejos. El rodaje fue delicioso”, contó hace poco.

Engavetado por décadas ―por esos años tanto Eduardo  como Luisa María habían decidido residir fuera de Cuba―, El huésped permaneció en el olvido hasta que en 2013 el investigador y crítico Luciano Castillo lo transmitió en el programa de televisión De cierta manera. Poco después tuvo su presentación en Gibara, la primera realizada en un cine. Y en una posterior edición de su Festival, El huésped volvió a la pantalla grande.

En Francia, donde se radicó en 1968, Eduardo Manet filmaría Bolívar et le Congrès de Panamá (1979), y escribiría Un Balcon sur les Andes (1982), de Jacques Audoir, y Vroum-vroum (1995), de Frédéric Sojcher. Su amplísima obra como narrador y dramaturgo ―desde 1948 cuando ganó el Premio Prometeo con Scherzo, primera obra teatral trasmitida por la televisión en Cuba, y luego con Las monjas, una de sus piezas más llevadas a escena, publicada por Gallimard en 1969― le han hecho merecedor de importantes premios en Francia, como el Lugné Poe SACD, el Goncourt y el Dos Océanos, además de ser presidente de honor del Sociedad de Autores y Compositores Dramáticos de ese país.

Caballero de las Artes y de las Letras en 1998 y Caballero de la Orden del Mérito en el 2001 en Francia, la obra del cineasta y dramaturgo Eduardo Manet ―no solo Tránsito, Un día en el solar y El huésped, sino sus documentales y cortos― es de obligada referencia en el cine cubano de los años 60, gestado en los tiempos fundacionales del Icaic.

Notas:

Carlos Espinosa: Interviú a Eduardo Manet (material PDF).

Eduardo Manet: “Cinco preguntas sobre El huésped”. En: Con ojos de espectador. Críticas y ensayos de Eduardo Manet. Compilación de Carlos Espinosa, Ediciones ICAIC, 2018, La Habana, pp. 315-318.

Eduardo Manet: El espejo pintado, Editorial Oriente, Santiago de Cuba, 2017.

Entrada El huésped. En Enciclopedia Digital del Audiovisual Cubano (ENDAC).