COLUMNA
Pedro R. Noa Romero
Leonov en Cuba

Documental “La vida que ha quedado atrás” en la Mesa Redonda

Jue, 10/14/2021

El documental La vida que ha quedado atrás, el más reciente audiovisual de Manuel Pérez Paredes (El hombre de Maisinicú, Páginas del diario de Mauricio...) se exhibirá este jueves 14 y el viernes 15 de octubre en el espacio televisivo Mesa redonda.

La obra es una selección de una larga entrevista de unas dieciséis horas, sostenida por Pérez Paredes, durante abril- mayo de 2012, con Nikolai Sergeyevich Leonov, Teniente General retirado de la Komitet Gosudarstrennoaja Bezopasnosty (KGB)1 institución donde ocupó los más altos cargos como especialista de análisis e información hasta 1991.

Si nos detenemos un momento en la obra de este director cubano, veremos que hay una preocupación ideo-temática que atraviesa toda su filmografía de ficción y documental: su interés por la Historia de Cuba desde los inicios de las luchas revolucionarias del pasado siglo XX, mayormente, el segundo lustro de los cincuenta El desertor (1968), La Segunda hora de Esteban Zayas (1985) y los primeros años de la década del sesenta La esperanza (1964); El hombre de Maisinicú (1973); Río negro (1977). Se exceptúa Páginas del diario de Mauricio (2009), anclado espacio- temporalmente en los dos últimos decenios de la centuria, aunque el protagonista no está menos comprometido con su época. Él ha definido en varias ocasiones esta constante en su filmografía como “meterse en la piel de su época”:

Cuando los hechos se presentan en forma facilista y simplificadora se despoja a la historia y al arte de apresar la realidad y contribuir a dar una imagen en la que los contemporáneos de esos sucesos puedan analizar, reanalizar o redescubrir zonas desconocidas de los mismos, a la vez que los no contemporáneos adquieran una visión más clara y profunda de esos hechos, de su significación histórica y de su importancia para entender nuestro presente y nuestras perspectivas en el desarrollo de la Revolución2.

Este interés lo llevó a entrevistar a Nikolái S. Leonov en Moscú, porque le parecía imposible que su testimonio no quedara grabado como parte de nuestra memoria histórica y analítica:

Un día descubrí una larga entrevista que Leonov le había concedido a un periodista español (catalán) en el año 2000 y que se reproducía en un blog argentino. El tema no era Cuba, pero sus vínculos solidarios con nosotros formaban parte de la introducción. El tema era la URSS y Leonov narraba-analizaba el proceso interno que, según él, había conducido a su desaparición de una manera lamentable.

En el marco de los límites de una entrevista me impactó lo que leí, lo consideré un aporte muy respetable a todo lo que hasta ese momento había conocido tratando de explicarme, de manera convincente, aquella catástrofe geopolítica del siglo XX. Leonov juzgaba lo sucedido desde una posición revolucionaria y llamaba a sacar lecciones de fondo de la experiencia. Recordé las preocupaciones y advertencias de Fidel en su discurso en la Universidad de La Habana, el 17 de noviembre del 2005, al conmemorarse el 60 aniversario de su ingreso en ella3. Esto me provocó a seguir buscando sobre él y encontré otras dos entrevistas, una conferencia y comentarios de analistas sobre estas y su persona. Me informé de su conocimiento e identificación con América Latina, su historia y también sus luchas revolucionarias desde mediados del siglo pasado, desde la Guatemala de Árbenz, cuando él llegó a México. Me dejó reflexionando, con ganas de saber más de él y sus experiencias4.

Con estas motivaciones, aprovecha su colaboración como coguionista, durante 2010, del documental español El otro lado del espejo en la guerra secreta de Nicaragua (2012)5, en el cual el ICAIC era uno de los coproductores. A su director y guionista, Ángel Amigo, a quien ya conocía por haber trabajado con él en La mafia en La Habana (Ana Diez, 1999), le habló sobre el aporte que podría hacer Leonov al tema, dada su experiencia en el subcontinente y así, con la colaboración del ICAIC y la embajada cubana en Rusia, hizo el primer contacto con su futuro protagonista.

El primer paso promisorio lo logró en 2012, cuando le presentó el proyecto a Omar González, presidente en ese momento del ICAIC, y este lo acogió con mucho entusiasmo, al punto de aprobar el financiamiento para que el director viajara nuevamente a Moscú, durante tres semanas (finales de abril y la primera quincena de mayo), atendido por la Embajada cubana en Rusia, acompañado por Raúl Rodríguez para la fotografía; Hannol Rodríguez como asistente de cámara y Velia Díaz en el sonido. Fue un periodo aprovechado para entrevistarlo en su apartamento y filmar la ciudad como entorno.

¿Qué ocurrió posteriormente? Poco después de regresar el equipo de filmación, se produce el viaje del General de Ejército Raúl Castro Ruz como Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros a Rusia, del 10 al 12 de julio de 2012, colofón de su estancia, primero, en China y luego en Vietnam.

En esa ocasión, “…[Raúl] aprovechó para saludar a su amigo Leonov. Este le contó de la entrevista y es evidente que dejó motivado a Raúl porque al regreso a Cuba, le hizo llegar a Omar [González] la solicitud de que quería que yo le hiciera una síntesis de unas tres horas de lo más importante de la entrevista. Y en función de esto me puse a trabajar en la edición, motivado por esta solicitud concreta”6.

El trabajo terminado en colaboración con Saúl Ortega, se le entregó a Omar González a finales de 2012, quien la hizo llegar a Raúl Castro. Aunque el director no recibió respuesta.

En 2020, Ramón Samada, presidente actual del ICAIC, vio el material de tres horas realizado para Raúl Castro, y animó a Pérez Paredes a trabajar sobre lo hecho en una versión que se pudiera pasar en las salas de cine.

Lo retomé de nuevo con Saúl [Ortega] y lo dejamos en 2 horas 20 minutos. Fundamentalmente los 40 minutos que le quitamos eran temas no vinculados a Cuba. También quitamos algunas cosas de nuestro país que eran de menos peso informativo-dramático e interés para el espectador (funcionaban para la versión enviada a Raúl; pero no para el gran público)”7.

Nikolái Leonov por su formación académica8 y los muchos años de experiencia dentro de la KGB, aporta un punto de vista muy interesante sobre una buena cantidad de sucesos ocurridos en la ex Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (U.R.S.S.) desde los años de la socialización de la propiedad y la Gran Guerra Patria, periodo coincidente con su infancia y primera juventud, hasta sus estudios en el Instituto de relaciones internacionales moscovita y su superación como traductor de idioma español, para lo cual realizó una estancia en la Universidad Autónoma de México (UNAM).

En dicho viaje, el azar concurrente lezamiano lo llevó a coincidir con tres jóvenes latinoamericanos que regresaban del Festival Mundial de la Juventud y los estudiantes realizado en Bucarest, República Popular de Rumanía, durante 1953. Uno de ellos era Raúl Castro Ruz, a quien lo ató, desde ese momento, una amistad imperecedera, que lo llevó a ser —desde su posición primero como diplomático en México y más tarde traductor—, testigo presencial de momentos puntuales del nacimiento de la Revolución cubana, y de los primeros trastabilleos de las relaciones entre el nuevo gobierno nacido de aquella gesta y la U.R.S.S. en plena guerra fría bajo la presidencia de Kruschov, pues fungió como intérprete de Fidel Castro en sus conversaciones con los más importantes dirigentes soviéticos.

Las facilidades comunicativas de Leonov y su casi excelente dominio del idioma español, es acompañado durante toda la cinta por imágenes de archivo, muchas de ellas prácticamente inéditas para el público cubano. Unas funcionan como simples ilustraciones del tópico abordado; otras son escenas que activan la memoria y permiten reconocer los ambientes en que se produjeron los acontecimientos.

El segundo gran bloque temático de La vida que ha quedado atrás abarca la progresiva destrucción del campo socialista y la pérdida de protagonismo de la URSS en el mundo a partir de los años setenta hasta su desintegración en 1991. Es un análisis crítico sobre este periodo que coincidió con el momento de mayor esplendor económico de Cuba, a partir de sus vínculos con el Consejo de ayuda mutua económica (C.A.M.E.) y una dependencia mercantil de la URSS, que llegó a alcanzar el 85% de nuestras importaciones.

Debo aclarar que, aunque en este fragmento del film, Cuba entra constantemente en el análisis de Leonov, su atención está centrada en los procesos que llevaron al hundimiento del “Titanic socialista”, hecho considerado la catástrofe número uno del siglo XX.

La vida que ha quedado atrás se exhibió, por primera vez, el domingo 18 de abril de 2021, para los delegados del VIII Congreso del Partido Comunista de Cuba, en el Palacio de Convenciones en La Habana. Después, se ha mostrado en la sala de cine Charles Chaplin para un público reducido, respetando las indicaciones sanitarias.

Sobre su recepción Manuel Pérez ha comentado:

Me siento, sin exagerar, muy feliz por las reacciones y comentarios que me han dado una buena cantidad de los espectadores al terminar las proyecciones. Sin extenderse mucho, porque no han sido cine-debates, ya saliendo de la sala, o en el portal del cine Charles Chaplin, me agradecen haber conocido al protagonista, lo que les relata y cómo lo hace... La vida que ha quedado atrás es, también, un homenaje a Nicolás Leonov9.

El próximo jueves 14 y el viernes 15 de octubre, los televidentes del espacio Mesa redonda podrán disfrutar de este excelente documental en dos partes.

Notas y referencias:

1 En español: Comité para la Seguridad del Estado

2 Roberto Álvarez Quiñones: “Entrevista con el cineasta Manuel Pérez. ‘El hombre de Maisinicú’ es un homenaje a los héroes anónimos de la Revolución”. Granma. 16 de junio de 1973, p. 6.

3 "Este país puede autodestruirse por sí mismo; esta Revolución puede destruirse, los que no pueden destruirla hoy son ellos; nosotros sí, nosotros podemos destruirla, y sería culpa nuestra". Discurso pronunciado por el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz en el acto por el aniversario 60 de su ingreso a la universidad, efectuado en el Aula Magna de la Universidad de La Habana, el 17 de noviembre de 2005. Recuperado en: http://www.cuba.cu/gobierno/discursos/2005/esp/f171105e.html

4 Esther Suárez Durán: “La vida que ha quedado atrás, documental de Manuel Pérez Paredes”. La Jiribilla. Revista de la cultura cubana, 3 de septiembre de 2021. Recuperado en: http://www.lajiribilla.cu/la-vida-que-ha-quedado-atras-documental-de-manuel-perez-paredes/

5 El otro lado del espejo parte de la contienda nicaragüense desarrollada en los ochenta para insertarse en la compleja tarea de diseccionar las diferentes partes que tomaron parte en el desarrollo del conflicto a través de cada una de las facciones implicadas: un miembro del KGB, otro perteneciente a la inteligencia cubana, también otro de la sandinista... toda una serie de testimonios que certifican la verdadera naturaleza de la guerrilla” Tomado de Sensacine: https://www.sensacine.com/peliculas/pelicula-204438/. El documental fue la primera dirección de Ángel Amigo y tuvo siete nominaciones a los Premios Goya 2013.

6 Entrevista por correo electrónico a Manuel Pérez. 7 de octubre de 2021.

Ibidem.

8 Doctor en Historia de América Latina, otorgado por la Academia de Ciencias de la U.R.S.S

9 Esther Suárez Durán: Idem

(Foto tomada de Cubadebate)