La última lección

¿Quién ofrece en verdad la última lección?

Jue, 11/25/2021

Irónicamente en la cinta, dramática y de suspenso, La última lección, presentada en la más reciente emisión de La séptima puerta, son los alumnos quienes ofrecen a los maestros la oportunidad de aprender.

Lo más desconcertante es que, desde la perspectiva ecológica y catastrófica con la que se construye la narración, quizás sea “demasiado tarde”, pues, si nos guiamos por el desenlace del relato, un grupo selecto de estudiantes avizora que ya “no hay futuro”.

La película, dirigida por Sebastian Marnier, narra la extraña relación que se establece entre seis muchachos superdotados, inexpresivos, aparentemente alienados, pero en realidad muy cuerdos, con un profesor que entra al instituto a sustituir a otro que se suicidó durante una clase.

Un extraño sonido y una música retorcida, esta última a cargo del grupo francés Zombie Zombie, junto a la interpretación desconcertante de Pissing in a river, dePatti Smith, consiguen crear una atmósfera asfixiante, de extrañeza y ciertamente terrorífica.

A este estado contribuyen sus protagonistas más jóvenes, misteriosos y con raros comportamientos que oscilan desde la prepotencia de considerarse adolescentes con altas capacidades educativas, hasta la violencia que se ejercen entre ellos mismos en una especie de ritual, como si entrenaran, según su profesor, para no sentir nada.

En relación a este último personaje lo vemos transitar, durante el filme, de cierta estabilidad emocional a un estado de desequilibrio mental, fomentado por la obsesión de descubrir lo que sucede con esos estudiantes. Atormentado por evidencias poco convincentes para él, lo vemos actuar de manera protectora, pero de espalda a lo que está sucediendo en verdad.

Dentro de la película cabe destacar que funciona a la perfección cada detalle usado con el fin de provocar un ambiente de tensión, que va desde el uso de imágenes agresivas en contraste y relación con una naturaleza que se torna igual de opresiva.

Sin embargo, existe algo un poco desestabilizador en el largo y son los disímiles temas que aborda, lo que puede provocar, en ocasiones, cierta desconcentración narrativa.

La última lección no solo ofrece una visión del posible fin del mundo provocado por todo el daño que el ser humano le ha ocasionado al ecosistema. También se rebela contra el abuso de la tecnología, dialoga sobre la soledad humana, el acoso, la desestabilización emocional, los roles sociales, el menosprecio a la diversidad, los conflictos de los adolescentes y el bullying.

A pesar de todos estos temas, usados como llamado de conciencia hacia una sociedad en conflicto, su realizador coloca en los finales la evidencia máxima de sus reflexiones. Para ese entonces ya el espectador se ha preguntado: ¿quién ofrece en verdad la última lección? 

(Foto: tomada de Fotogramas)