Fotograma de Insumisas

Cuando las desobedientes resultan paradigmas

Mar, 03/12/2019

“El filme habla del derecho de todos los seres humanos a ejercer su libertad individual. Una sociedad no puede ignorar los derechos individuales por decisiones colectivas”, ha dicho Fernando Pérez cuando le preguntan sobre el tema de Insumisas, que el autor de Clandestinos y Últimos días en La Habana codirigió con la realizadora y guionista suiza Laura Cazador. Ambos trabajaron en la historia desde 2010, siempre decididos a proyectar una imagen contemporánea de las protagonistas, Enriqueta Faber y Juana de León, dos mujeres que trascienden las determinaciones de género y otras imposiciones de su época.

Muy hábil a la hora de describir las ansiedades, frustraciones y rebeldías de protagonistas femeninas (Hello, Hemingway, Madagascar, La vida es silbar), Fernando Pérez precisaba de la mirada de una mujer a la hora de articular todos los conflictos en torno a un personaje paradigmático, y acercarse al género histórico-biográfico, en variante subjetiva, mediante la narración de algunos de los acontecimientos que rodearon la vida de aquella mujer precursora, una extranjera que llega a Cuba a principios del siglo XIX, vestida de hombre, para correr el riesgo de ejercer la medicina, profesión prohibida para las damas en aquella época.

Para ofrecer una perspectiva distante de toda idealización sobre el período retrógrado, colonial y esclavista, Raúl Pérez Ureta, habitual colaborador de Fernando Pérez, se planteó una fotografía que reprodujera fielmente la iluminación con candelabros y manipulara colores duros, grises, azules y sepias. Además, junto con el director de arte, Alexis Álvarez, Raúl y Fernando se vieron precisados a reproducir la insalubridad de la Baracoa de entonces en los alrededores de La Habana. Si bien se respeta el período en líneas generales, el propósito del filme consiste en trascender las insistencias decorativas del filme histórico convencional, para ambientar con realismo esta historia plena de resonancias contemporáneas.

En la defensa de tales valores es que Insumisas deviene un filme importante, pues si bien hubo necesidad de dramatizar una parte significativa de la historia de Enriqueta Faber —en tanto no existen evidencias de lo que ocurrió en torno a ella— el guion plasma con exactitud la sentencia y el alegato del fiscal en el juicio, gracias a que se conservaron en los archivos, y con este botón de muestra es suficiente para comprender que transcurrieron casi 200 años, pero todavía hoy permanecen tan campantes la intolerancia y el desprecio por lo diverso.

La primera coproducción suizo-cubana, Insumisas, versión cinematográfica de una narración bastante conocida en Cuba a través de la literatura, el teatro y los medios, será, además, el estreno del ICAIC en marzo, el mes en que se celebra el aniversario 60 de la Institución que ha liderado el audiovisual cubano contemporáneo.

A través de la coproducción con Suiza, llegó al proyecto la actriz francesa Sylvie Testud, encargada de interpretar a Enriqueta mediante un trabajo muy profesional que incluyó memorizar los parlamentos en español, un idioma que la actriz desconocía. Al lado de la actriz francesa brilla la cubana Yeni Soria, quien había interpretado el papel de Enriqueta para teatro, en una adaptación del grupo Mefisto Teatro. Ahora le tocó darle vida a Juana de León, una mujer compleja, marcada por la ignorancia y los prejuicios, pero igualmente decidida, en algún momento del filme, a optar por la desobediencia como única forma de alcanzar la realización personal.

Insumisas es el primer largometraje de ficción cubano, hasta donde conozco, que cuenta la historia de amor de dos mujeres, dos transgresoras, adelantadas a su tiempo, quienes trascendieron barreras sociales y morales de una época hostil y discriminatoria. Y como nadie puede contar con certeza lo que ocurrió entre estas dos mujeres, durante el largo período que fueron pareja, Fernando Pérez y Laura Cazador optaron por el punto de vista más ennoblecedor: comprender y reforzar la lucha por la libertad individual en un contexto completamente adverso.