Noticiero ICAIC

A cargo de Joel del Río

 


Durante un año y medio trabajaron sendos equipos, procedentes del Instituto Cubano del Arte e Industria Cinematográficos (ICAIC) y del Instituto Nacional del Audiovisual (INA) francés, con el propósito de lograr un convenio que se firmó el jueves 21 de junio, en el Salón Vedado del Hotel Nacional, para restaurar, digitalizar y comercializar todas las ediciones del Noticiero ICAIC Latinoamericano, fundado por Santiago Álvarez. Registrado hace tres años por la UNESCO como Memoria del Mundo, ese conjunto de noticias ha cobrado cada vez más, un alto valor histórico, artístico y patrimonial, en tanto atestigua grandes acontecimientos nacionales e internacionales de la segunda mitad del siglo XX. La colección está compuesta por 1490 emisiones semanales, producidas y exhibidas entre junio de 1960 y julio de 1990. Omar González, presidente del ICAIC, y Mathieu Gallet, director general del INA, firmaron el convenio, vigente por un periodo de diez años, signado por un espíritu constructivo y por la voluntad de garantizar la permanencia de ese arsenal de imágenes para conocimiento de las generaciones venideras. La restauración y la posterior socialización de un banco de imágenes tan portentoso, permitirá la restauración de las copias en 35 mm y la realización de copias digitales en formato de alta definición, además de que se estipula la explotación conjunta de los fondos digitalizados con beneficios para ambas partes. Desde el día anterior a la firma del convenio, en el Multicine Infanta, el público cubano pudo disfrutar de algunos noticieros que fueron exhibidos, al igual que de una serie de imágenes de archivo sobre personalidades de la cultura cubana, conservadas por el INA y filmadas por la televisión francesa entre 1960 y 1983, que incluyen momentos testimoniales de un valor cultural incalculable sobre Alejo Carpentier, Wifredo Lam, Humberto Solás y Nicolás Guillén, entre otros. El viernes 22 de junio, en el Salón Taganana del Hotel Nacional, tuvo lugar el seminario convocado bilateralmente (INA-ICAIC), sobre los archivos de la memoria y la verdad histórica, con las intervenciones de Michel Wieviorka, director de la Escuela de Altos Estudios en Ciencias Sociales y administrador de la Fundación Maison des Sciences de l´Homme, de Francia, así como del historiador cubano Pedro Pablo Rodríguez, investigador titular del Centro de Estudios Martianos y Premio Nacional de Ciencias Sociales; del cineasta y profesor Daniel Díaz Torres, y de Eduardo Torres Cuevas, Premio Nacional de Ciencias Sociales, Presidente de la Academia de Historia de Cuba y director de la Biblioteca Nacional de Cuba.

Omar González, presidente del ICAIC, y Mathieu Gallet, director general del INA

 


Entre los últimos filmes del cine cubano se cuentan ocho largometrajes de ficción. Chamaco, de Juan Carlos Cremata Malberti, conoció una serie de exhibiciones en eventos previos a su estreno oficial, el 11 de junio de este año, y próximamente aparecerá en DVD realizado por el ICAIC. La piscina, del joven director Carlos M. Quintela, llegó el 6 de junio a la pantalla grande después de ser estrenada, fuera de competencia, en el 33 Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano de La Habana, y de obtener lauros en el 10 Festival Internacional del Cine Pobre (Premio a la Mejor ópera prima), en Gibara, y en la 11 Muestra Joven del ICAIC (Premio especial del jurado al riesgo y a la búsqueda artística). Por su parte, el último largo de Jorge Luis Sánchez, Irremediablemente juntos, adaptación a la pantalla grande del musical teatral Pogolotti- Miramar, del dramaturgo Alexis Vázquez, tuvo su estreno oficial el 2 de agosto, y el 25 de septiembre se realizó la premier de Los desastres de la guerra, de Tomás Piard. El 9 de octubre se estrenó Penumbras, de Charlie Medina, basada en la obra teatral Penumbras en el noveno cuarto de Amado del Pino, coproducida por RTV Comercial y el ICRT, y con la colaboración del ICAIC y del INDER.

Pronto se estrena Esther en alguna parte, la adaptación de la novela homónima de Eliseo Alberto Diego García-Marruz, que dirigió para el cine Gerardo Chijona, con guion de Eduardo Eimil, fotografía de Rafael Solís, música de José María Vitier, producción del ICAIC y SONTRAC de Perú, así como con el apoyo de Ibermedia. Entre los actores implicados se cuentan Reynaldo Miravalles –quien regresa al cine realizado en Cuba luego de larga ausencia– Enrique Molina, Daisy Granados, Luis Alberto García, Laura de la Uz y Héctor Medina, con actuaciones especiales de Eslinda Núñez, Elsa Camps, Paula Alí, Alicia Bustamante y Raúl Pomares, entre otros. Daniel Díaz Torres trae una nueva entrega titulada La película de Ana. El filme parte de una idea original de la actriz Tamara Morales, y tiene en los roles protagónicos a Laura de la Uz y a Yuliet Cruz. Próximamente el público también podrá disfrutar de Melaza, ópera prima de Carlos Lechuga, egresado de la escuela de cine adscrita al Instituto Superior de Arte, y de la EICTV. Lechuga escribió el guion como tesis de graduación en la EICTV, y a la altura de 2010 la producción fue apoyada por Ibermedia y Hubert Bals Fund, Cinergia ARTE France Cinéma, 13 Production-Promenades Films, y la panameña Jaguar Films, de modo que la película llegó a ser una realidad puesta en marcha, sobre todo, por Producciones de la 5ta Avenida, los mismos que propulsaron Juan de los Muertos.

Penumbras



En las principales salas habaneras se estrenaron a mediados de año tres documentales. De corte musical y biográfico, contemporáneo, construido a base de la sucesión de sketchs en los que participaron algunos de los mejores intérpretes cubanos, se vio Amor crónico, que dirige Jorge Perugorría. Luego, apareció A un siglo de El Vedado, donde sus codirectores Carlos León y Cristina Fernández manifiestan una inclinación historicista y archivera, mediante un documental también dramatizado al que le interesa recuperar valores y memorias. Luneta No. 1, de Rebeca Chávez, aporta nuevas aristas a la historia, constantemente reescrita, de la cultura en la Revolución.

Amor crónico

 

Entre los próximos proyectos del cine cubano, varios atañen al siempre creativo Juan Carlos Cremata Malberti. Entre ellos, se cuenta el largometraje Mar de muchos, que quizás sea visto como maqueta de proyecto en la Muestra Joven, y que integran tres cuentos titulados «En fin… el mal», «Más allá del bien y del… mar» y «En el mal… la vida es más sabrosa». Recientemente fue aprobada la producción de Fe de ratas, su próximo filme, mientras se proyecta estrenar su versión cinematográfica de Contigo pan y cebolla, popular obra del dramaturgo Héctor Quintero, mediante una función que conservará todas las características de una puesta en escena «teatral». Paralelamente, Isabel Santos y Jorge Perugorría protagonizaron, bajo la dirección de Fernando Pérez, La pared de las palabras, que a finales de septiembre concluyó su rodaje. Esta cinta cuenta con participación de la productora española Wanda Films y fue coescrita por el realizador con la escritora dominicana Zuzel Monné. Incluye también en su reparto a Verónica Lynn y a Laura de la Uz, cuenta con Erick Grass como director de arte y vestuario, y con Raúl Pérez Ureta como director de fotografía.

La pared de las palabras

 

Fundados hace más de medio siglo, los Estudios de Animación del ICAIC están trabajando en cuatro largometrajes que se estrenarán entre 2013 y 2014. Además de Meñique, de Ernesto Padrón, que representa el debut de los Estudios en Animación 3D y está previsto para 2014, se están produciendo Samuel y el agua, de Álvaro Cáceres, con la productora venezolana Albatros, y Kaporito, el guardián de la montaña, de Viveca Baíz, con la Villa del Cine de Venezuela y con Zootropo Producciones. El cuarto largometraje es de carácter netamente nacional: Fernanda y el extraño caso del doctor X y Míster Jai, de Mario Rivas, que resultará el primero elaborado en Cuba con tecnología vectorial. Los Estudios continuarán desarrollando la multipremiada serie Pubertad, de Ernesto Piña, y Cuentos para una abuela, con guion y dirección de José Martín Díaz Díaz. También están en camino a las salas Leyendas yorubas, de Juan Ruiz, una serie elaborada a partir de la narración de distintos patakines del panteón yoruba, y las Aventuras en la Isla del Coco, con las peripecias del Capitán Plin, de Jorge Oliver. Tuvo su premier en octubre, La luna en el jardín, de Adanoe Lima y Yemelí Cruz, que se basa en algunos fragmentos de la novela Jardín, de Dulce María Loynaz, y continuará el desarrollo del stop motion, una técnica rescatada mediante la muy elogiada 20 años, de Bárbaro Joel Ortiz.





El Vancouver Latin American Film Festival (VLAFF) celebró su décima edición, entre el 31 de agosto y el 9 de septiembre, con la participación de cuarenta filmes que se exhibieron en los mejores cines de la ciudad. La competencia se inauguró con la noche de gala y la presentación de Juan de los Muertos, de Alejandro Brugués, cuyo intenso periplo internacional se inició hace un año en el Festival de Toronto y que ahora ha vuelto a Canadá para exhibirse en eventos más especializados. Juan de los Muertos tomó parte, recientemente, en el Festival Fantasía de Montreal, especializado en cine fantástico y de horror, y allí se le concedió el Silver Audience Choice Award, es decir, el segundo premio de popularidad. El polémico filme cubano fue estrenado comercialmente en México y se ha exhibido en más de treinta festivales de todo el mundo. Entre sus reconocimientos se cuenta el Premio Runner Up de popularidad, en el Fantastic Fest de Austin; el Premio Fanomenon Audience Award, en Leeds (Reino Unido), y el premio del jurado en la categoría de largometrajes, en el XI Festival de Cine de Biarritz, Francia. En este último certamen, también le fue conferida una mención especial al documental Uno al otro, de la joven directora cubana Milena Almira.

 

 

 

Juan de los Muertos y Larga distancia fueron las seleccionadas por el jurado encargado de elegir las películas cubanas que representarán a la cinematografía nacional en las competencias por los premios Goya y Ariel, respectivamente. Juan de los Muertos, segundo largometraje de Alejandro Brugués, será la representante ante la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas de España y, por ende, concurrirá a la competencia de los Premios Goya en la categoría Mejor Película Iberoamericana. Larga distancia, ópera prima de Esteban Insausti, optará por el Premio Ariel, que otorga la Academia de Cine de México. El jurado de selección estuvo compuesto por el cineasta Gerardo Chijona, los editores Nelson Rodríguez y Miriam Talavera, el director de fotografía Rafael Solís, y la directora de Creación Artística Marisol Rodríguez. Larga distancia tuvo su debut en el New York Film Festival Society del Lincoln Center (New Directors), y fue proyectada y discutida en Harvard Film Institute, Yale University, Chicago University y The College of William&Mary. Su distribución en Norteamérica estuvo a cargo del Museo de Arte Moderno de Nueva York (MOMA) y, se alzó con el Premio Especial del Jurado del Festival de Cine Iberoamericano de Nueva Inglaterra (NEFIAC), en Providence, Estados Unidos.

Juan de los Muertos

 

 

Verde verde, la más reciente entrega del destacado cineasta cubano y Premio Nacional de Cine, Enrique Pineda Barnet, formó parte de las Muestras Especiales del Riviera Maya Underground Film Festival 2012 (RMUFF), que se desarrolló en Playa del Carmen, México, del 3 al 7 de octubre. Del 5 al 14 de octubre estuvo presente en el parisino Chéries-Chéris, XVIII Festival de Cine Gay, Lésbico, Bisexual y Transexual; mientras que en la ciudad italiana de Florencia se presentó del 25 al 31 de octubre. En la vecina España se vio durante el XII Festival Internacional de Cinema LGTIB de Cataluña, que tuvo lugar del 25 de octubre al 5 de noviembre, y en el XVII LESGAICINEMAD, celebrado del 1 al 7 de noviembre en Madrid. Ya en el penúltimo mes de 2012, Verde verde fue noticia en Berna, Suiza, y en el Ljubljana Gay and Lesbian Film Festival, de Eslovenia.

 

 

 

 

En el IV aniversario de la desaparición física de Humberto Solás, tuvo lugar la presentación de una tarja dedicada a su memoria, y colocada por la Oficina del Historiador de la Ciudad en el frente de la casa ubicada en la calle Aguiar 154, donde Solás vivió desde los primeros meses de su vida hasta 1968, cuando ya había culminado Lucía. En la sala de conferencias de la Casa del Alba Cultural fueron presentados los cortometrajes Humberto Solás, la violencia de una emoción, de Pedro Gutiérrez, y Una y otra vez, making of de Cecilia, dirigido por Orlando Rojas. Además, se organizó el panel «Connotación de Cecilia en el cine y las artes cubanas», a propósito del aniversario 30 del estreno de esa película. Por otra parte, también se estrenó el documental Evocación, de Miguel Torres, que intenta reflejar el amor de otros grandes artistas de la Isla hacia el director de Un hombre de éxito. Mediante testimonios de rostros inconfundibles del cine cubano, como Adela Legrá, Eslinda Núñez y Daisy Granados, Evocación rememora pasajes de la vida de Solás durante las filmaciones, aborda la relación del director con su equipo de trabajo, su pasión por la belleza… Al decir del realizador, Evocación forma parte de una serie de 10 proyectos audiovisuales que rendirán homenaje a figuras simbólicas del cine cubano. La próxima entrega estará dedicada a Tomás Gutiérrez-Alea.

 

 

Con la graduación de 34 nuevos profesionales del audiovisual cubano y latinoamericano, concluyó un ciclo de tres años de estudios en la Escuela Internacional de Cine y Televisión, de San Antonio de los Baños. Para concluir el ciclo se exhibieron, en la sala Charles Chaplin, los 13 cortometrajes, seis de ficción y siete documentales, realizados por la llamada generación XXI. Entre los egresados de guion se cuentan los cubanos Carlos M. Quintela y Fabián Suárez, ambos enfrascados actualmente en la dirección de nuevos títulos. La generación XXI cuenta, asimismo, con varios egresados cubanos, como el documentalista Jorge de León Amador, cuyo documental Felicidad fue concebido en blanco y negro, y de acuerdo con el método observacional y de sinfonía urbana.





La película india Érase una vez un tigre, rodada parcialmente en Cuba, en febrero de este año, rompió en su primera semana de proyección todos los récords de taquilla en el país asiático. Desde su estreno el 15 de agosto, el filme –precedido de una amplia promoción a través de los principales medios de comunicación– recaudó más de 300 millones de rupias (unos cinco millones 400 mil dólares) en un país que produce alrededor de mil filmes al año y que cuenta al cine como su principal pasatiempo, junto con el cricket. Días antes de la presentación de la cinta, su director, Kabir Khan, comentó a la prensa que entre los lugares favoritos donde filmaron estuvieron las locaciones cubanas, a pesar de que rodaron también en Irlanda, Turquía, Kazajastán y Chile.

 

 

En consonancia con la recordación mundial por los cincuenta años de su desaparición, Cuba homenajeó a la actriz estadounidense Marilyn Monroe (1926-1962) con retrospectivas de sus filmes, exposiciones de fotos y notas en la prensa local. Una treintena de gráficas de la rubia leyenda de Hollywood, bajo el título «Marilyn. El mito», se expusieron en la Cinemateca de Cuba, en un grupo de instantáneas que pasó revista a algunos momentos de la vida y de la obra de uno de los más famosos símbolos sexuales de la cinematografía universal. En el cine Chaplin se exhibió una selección de películas de la actriz, entre las que figuran Algunos prefieren quemarse, La adorable pecadora, El príncipe y la corista y Nunca fui santa. Un panel integrado por los cineastas Juan Carlos Cremata Malberti y Manuel Herrera, y por Reynaldo González, Premio Nacional de Literatura, también dedicó un espacio para recordar a quien falleció el 5 de agosto de 1962, por una sobredosis de barbitúricos.

 

 


 

El 10 de agosto se dio a conocer la noticia del fallecimiento en La Habana del diseñador de vestuario Lorenzo Urbistondo, cuyo más reciente trabajo como director de arte fue para la cinta Esther en alguna parte, dirigida por Gerardo Chijona. Nacido en 1947 y graduado en la Escuela Nacional de Diseño Industrial, dedicó su amplia trayectoria profesional a la creación de diseños de mobiliario e interiores, además de a desarrollar una destacada labor en vestuario o dirección de arte en largometrajes como Papeles secundarios, Adorables mentiras, Perfecto amor equivocado, Habana Eva y Boleto al paraíso. Como diseñador de vestuario y moda, Urbistondo presentó sus colecciones en América Latina, Europa y Asia; obtuvo importantes reconocimientos, como los Premios Caracol al vestuario, en el festival de la UNEAC, por la cinta Un paraíso bajo las estrellas (Gerardo Chijona, 2000), y por Las noches de Constantinopla (Orlando Rojas, 2002).

 

Chris Marker, cineasta fundamental del siglo XX, falleció en París, solo un día después de celebrar su 91 cumpleaños. Documentalista, poeta, escritor y fotógrafo, figura fundamental de la Nueva Ola francesa, profesional activo durante seis décadas, conocido por sus reflexiones sobre la nostalgia por el pasado, la memoria y la política, Marker se dio a conocer internacionalmente por uno de sus trabajos de ficción, el cortometraje La Jetée (1962), luego refirmado por Hollywood en la famosa 12 monos. Marker fue uno de los cineastas europeos que brindó mayor y más concreto apoyo al ICAIC en los primeros años de su fundación. Además de compartir sus experiencias y sentar cátedra, el francés dirigió en la Isla dos documentales: Cuba sí (1961) y La Bataille des Dix Millions (1970) que muy bien cabrían entre lo más lúcido y fervoroso de las numerosas obras rodadas en aquellos años por varios cineastas extranjeros. Otros destacados títulos de su filmografía son Le fond de l´air est rouge (1977), Sin sol (1983) y Level Five (1997). Cabe subrayar que filmó documentales sobre Akira Kurosawa y Andrei Tarkovski y colaboró con cineastas como Alain Resnais, Jean-Luc Godard y Costa-Gavras, quien subrayó en los medios galos el valor de una trayectoria dedicada, también, a reflejar «las luchas obreras y los combates por la emancipación y la independencia».



 

El cine cubano lamenta el fallecimiento, el 21 de agosto, de Carmelo Ruiz, destacado jefe de iluminación del ICAIC, quien tuvo a su cargo la creación de luces y sombras en películas tan importantes como Historias de la Revolución, El joven rebelde, Las doce sillas, La muerte de un burócrata, Un día de noviembre, El extraño caso de Rachel K, Rancheador, El brigadista, Patakín, Amada, Habanera, Una novia para David, Alicia en el pueblo de Maravillas y Mascaró, el cazador americano, entre muchas otras. Ruiz nació el 29 de enero de 1929 y desde joven trabajó en distintas profesiones. Sus inicios en el cine se remontan a 1947, en los Estudios Nacionales, y luego en los Estudios Ren News y Proficuba. En estas tres compañías se desempeñó como auxiliar y electricista en cerca de cincuenta películas cubanas y extranjeras, entre las cuales destacan Bella la salvaje, Nuestro hombre en La Habana, Yambao, La mesera del café del puerto, La Rosa Blanca, Olé Cuba, Siete muertes a plazo fijo, Con el deseo en los dedos y Sandra la mujer de fuego. Al crearse el ICAIC, en 1959, Carmelo se desempeñó como luminotécnico, segundo jefe y después como jefe de iluminación.